Documento de la Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela
Comisión de Epidemiología
26-11-2010

Información para el público

Medidas clave en caso de inundaciones, deslaves y deslizamientos

Ante la fuerte ola invernal por la que atraviesa el país atribuible al “fenómeno del Niño” cuya fase máxima de desarrollo se alcanzará durante el último trimestre del 2010, (lo que significa que en las regiones costeras y andina esta temporada lluviosa se presentará con valores por encima de lo normal), la Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas contribuye con la divulgación de orientaciones útiles para la colectividad.
Debido a la persistencia de las lluvias los suelos se han saturado en áreas inestables por lo que se mantiene la amenaza alta por deslizamientos de tierra. Así mismo, las zonas bajas son fácilmente inundables, los ríos y quebradas están ocasionando inundaciones súbitas en zonas en declive y lentas en zonas bajas, tanto rurales como urbanas que interrumpen las vías de comunicación y la continuidad de otros servicios públicos.
En tales circunstancias aumentan los riesgos de diversas enfermedades y accidentes en grandes grupos de la población. Entre las primeras: las infecciones respiratorias agudas, las diarreas, las enfermedades transmitidas por vectores, los traumas físicos y desajustes psicológicos.

José Félix Oletta L.
Ana C. Carvajal


La alerta
Las autoridades del Gobierno Nacional y los gobiernos regionales, y la coordinación de Defensa Civil deben llamar la atención de los pobladores, a cooperar con las medidas de contención y mitigación de riesgos y de emergencia que sean ordenadas y a cumplir con las recomendaciones de protección para la temporada de lluvias. Las personas deberán prepararse, conservar la calma y actuar ordenadamente colaborando con los demás.
Tormentas eléctricas
1. Si está en campo abierto, trate de refugiarse en un edificio o en un auto, si no hay cerca ningún sitio donde refugiarse, póngase en cuclillas cerca del suelo y si está cerca de árboles ubíquese debajo de los árboles bajos, nunca al lado de uno grande.
2. Si está en una piscina salga de inmediato.
3. Evite las estructuras altas como torres, árboles altos, cercos, líneas telefónicas o tendido eléctrico.
4 . Aléjese de elementos que naturalmente atraen rayos, como tractores, cañas de pescar, bicicletas o equipamiento de camping. Aléjese de varillas metálicas, motocicletas, objetos metálicos, mangos de herramientas, carriles o vías de tren.
5. Aléjese de ríos, lagos u otras masas de agua.
6. Si está solo en un potrero o pradera, y siente que su cabello se eriza (lo que indica que un relámpago está por caer), inclínese hacia adelante y ponga las manos en sus rodillas. Se recomienda una posición de pies juntos y en cuclillas. No se acueste en el suelo y retire todos los objetos metálicos que se encuentren cerca.
7. Si está en un auto estacione en un lugar abierto donde no haya árboles que puedan caer sobre su vehículo, permanezca en el auto y ponga las luces intermitentes hasta que pase la lluvia fuerte.
Inundaciones:
1. Revise, ajuste, cambie o limpie los techos, canales y canaletas en su vivienda, así como los desagües que recogen aguas lluvias, para evitar taponamientos y con ello inundaciones en la vivienda.
2. No construya, ni compre, ni alquile edificaciones en zonas tradicionalmente inundables, como puede ser las riberas de los ríos y quebradas, sus antiguas lechos y las llanuras o valles de inundación.
3. No arroje ningún tipo de residuo sólido a los sumideros y contribuya proporcionalmente a su mantenimiento.
4. Evite que el lecho del río se llene de sedimentos, troncos o materiales que impidan el libre tránsito de las aguas.
5. Si puede ser afectado por una inundación lenta, guarde objetos valiosos en lugares altos para que no vayan a ser cubiertos por el agua.
6. Desconecte la corriente eléctrica para evitar cortos en los tomas.
7. Entérese del Plan de Emergencias establecido por el Comité de Emergencias del municipio. Tenga previsto un lugar seguro donde pueda alojarse en caso de inundación. Haga todos los preparativos por si necesita abandonar su casa por inundación.
8. Evacue con su familia a una zona segura, evite atravesar ríos o lugares inundados a pie o en vehículos a no ser que así lo dispongan los cuerpos de socorro.
9. Tenga agua limpia disponible. Llene las bañeras, piletas y jarras con agua limpia, en caso de que la fuente de agua se contamine.
10. Tenga a mano los artículos de emergencia: (comestibles, agua embotellada, equipo de primeros auxilios, medicinas, linterna y una radio con pila)
11. No acumule basura dentro o fuera del lugar donde se habita. Apártela en lugares altos donde esté fuera del área de posibles inundaciones y mantenga tapados los depósitos donde se encuentra ubicada, con el objeto de evitar la acumulación de aguas que puedan multiplicar el desarrollo de vectores (mosquitos, moscas, ratas).

Deslizamientos
1. Evite el pánico.
2. Si se observa principios de deslizamientos avise al Comité Local de Emergencias.
3. Tenga a mano pitos y linterna disponible para pedir ayuda en caso de quedar atrapado.
4. Si cuenta con unos minutos aprovéchelos para dar la señal de alarma.
5. Evacue rápidamente si es posible ayude a los niños, ancianos, minusválidos y personas nerviosas.
6. Procure advertir a sus vecinos sobre el peligro. Colabore con las labores de rescate, esté atento a señales de nuevos deslizamientos.

Medidas básicas y de higiene personal
1. Solo tome agua potable, embotellada, hervida o clorada.
2. No consuma alimentos perecederos, que hayan permanecido fuera de refrigeración.
3. Procure mantener su vestimenta seca.
4. No camine en espacios inundados sin calzado.
5. Limpie con agua oxigenada o agua estéril, heridas, cortaduras, escoriaciones y contusiones.
6. Use mosquiteros.
7. Si presenta fiebre, diarrea, vómitos acuda al centro de salud más cercano.
8. No se automedique.


Referencias


1. http://www.cali.gov.co/ publicaciones.php?id=35903
2. Dagma hace recomendaciones para la fuerte temporada de invierno
http://www.elpais.com.co/ elpais/cali/noticias/dagma- hace-recomendaciones-para- fuerte-temporada-invierno
3. CRID. Centro Regional de Información sobre Desastres para América Latina y el Caribehttp://saludydesastres.crid. or.cr o visitar la página web del CRID: www.crid.or.cr.
4. Kit de Educación | Educación y gestión del riesgo Este portal es una creación del Centro Regional de Información sobre Desastres para América Latina y el Caribe (CRID). 2010. educacionygestiondelriesgo.cri d.or.cr/kit_educacion

5. RSCMV, Comisión de Epidemiología. Noticias Epidemiológicas Nº 17. Riesgos Químicos para la Salud asociados al Agua de Consumo Humano. Carvajal A.C. Oletta López J.F. 8 de junio de 2010.www.rscmv.org.ve
6. RSCMV, Comisión de Epidemiología. Noticias Epidemiológicas Nº 19. Inocuidad de los Alimentos.Carvajal A.C. Oletta López J.F. 27 de junio de 2010. www.rscmv.org.ve
7. RSCMV, Prevención de enfermedades transmitidas por alimentos. Material Educativo. Carvajal A.C., Oletta López J.F. Rísquez A. 9 de julio de 2010. www.rscmv.org.ve


8. RSCMV, Comisión de Epidemiología. Noticias Epidemiológicas Nº 23. Las Diarreas Agudas, una amenza para la Salud no controlada. Oletta López JF y Carvajal AC. 18 de septiembre de 2010. www.rscmv.org.ve
9. Desaprender. ¿Qué hacer en caso de deslaves? http://www.desaprender.org/ tools/que-hacer-en-caso-de- deslaves


10. Uzcátegui Z. La Microbiología en situaciones de desastre Rev. Soc. Ven. Microbiol. v.20 Nº1, Caracas 2000
Disponible en:
http://www.scielo.org.ve/ scielo.php?pid=S1315- 25562000000100013&script=sci_ arttext


11. SVI.HUC. Comunicado del Servicio de Infectología del Hospital Universitario de Caracas y la Sociedad Venezolana de Infectología a la Colectividad Nacional. Caracas, 10 de Febrero 2005, disponible en:
http://www.svinfectologia.org

12. Rísquez A. ¿qué hacer en caso de lluvias? www.vacuven.com.ve

Anexo Nº 1
Recomendaciones de la Sociedad de Microbiología en cuanto a desastres.
La Dra Zobeida Uzcategui, en el “II Encuentro de la Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas”, sobre “Medicina en situaciones de desastre”, realizado el 2 y 3 de Junio del año 2000, hizo las siguientes recomendaciones de la Sociedad Venezolana de Microbiología (SVM) en cuanto a desastres:
El Presidente de la SVM será el máximo representante ante los organismos gubernamentales y no gubernamentales, en conjunto con la Junta Directiva Nacional de la SVM e impartirá los lineamientos en situaciones de desastre a los presidentes y demás miembros de las Juntas Capitulares, los cuales representarán regionalmente en forma activa a la SVM. Recomienda un plan de acción de asistencia comunitaria y otro de asistencia hospitalaria.
Plan de acción
1. Asistencia comunitaria.
• Área del Desastre: Por todo lo expuesto anteriormente, los médicos microbiólogos podrán colaborar en el área del desastre o zona de impacto, realizando un triaje simplificado.
• Zona De Refugio: Los afectados, una vez en la zona de refugio (sitio seguro donde se reúnen), serán registrados y se les brindará una atención básica. En esta acción, todos los integrantes de la Sociedad estarán en capacidad de prestar apoyo en el área de la salud y saneamiento ambiental, tales como: tratamiento de enfermedades infectocontagiosas, manejo de heridas infectadas, vacunaciones, manejo de medicamentos (antibióticos), disposición de excretas, basuras, control de moscas o cualquier otro vector o animal, distribución y tratamiento de aguas y manejo y control de alimentos.
• Alojamiento Temporal: Constituye el tercer eslabón de la asistencia comunitaria. Además de brindar apoyo en la atención básica, al igual que en la Zona de Refugio, se implementarán charlas para el control y prevención de enfermedades infectocontagiosas y de transmisión sexual, control de excretas y basura, tratamiento del agua a consumir.
2. Asistencia en el área hospitalaria.
Una vez que las autoridades civiles o el director del hospital han declarado la emergencia o desastre, se deben ejecutar una serie de medidas o procedimientos específicos para cada hospital, según un Plan Integral con el Ministerio de Salud y Protección Social:
• Activar un Comité de Emergencia Hospitalaria (previamente nombrado) sería el primer paso a realizar
• Participarle al personal médico y del laboratorio microbiológico de la emergencia, siguiendo un flujograma de acción previamente establecido.
• Colaborar en la supervisión de los medicamentos, suministros de antibióticos y materiales de laboratorio
• Colaborar en la supervisión del control de calidad de los resultados de los laboratorios médicos
• Estar alerta frente a la emergencia de cepas resistentes ante determinado antibiótico
• Estar alerta ante brotes epidémicos de cualquier enfermedad infectocontagiosa.
Toda las acciones a tomar deberían realizarse en conjunto con el apoyo de otras sociedades científicas médicas.



Anexo Nº 2


Recomendaciones de la Sociedad Venezolana de Infectología en caso de desastres

Comunicado del Servicio de Infectología del Hospital Universitario de Caracas y la Sociedad Venezolana de Infectología a la Colectividad Nacional (2005)

Ante la situación de emergencia que afecta al país, durante la cual algunas enfermedades y situaciones son de particular importancia, las autoridades deben enfrentar las consecuencias propias del desplazamiento de grandes grupos humanos y animales, la alteración de los parámetros epidemiológicos y de las condiciones sanitarias en las áreas afectadas y conocer las características de los diferentes grupos poblacionales involucrados (en las zonas de desastre, centros de refugio, etc.). En función de los aspectos antes mencionados, presentamos una serie de recomendaciones generales que tienen que ver con los escenarios posibles a enfrentar con los diferentes grupos en riesgo, tales como población general en áreas no afectadas, población general en zonas afectadas y población de damnificados.

Población general en áreas no afectadas:

No existe riesgo mayor del habitual de ocurrencia de enfermedades epidémicas en zonas no afectadas, siempre y cuando se cumplan las normas mínimas de disposición de aguas y excretas. Lo cual supone la NO indicación de realizar programas extraordinarios de vacunación preventiva, excepto la aplicación de aquellas vacunas rutinarias recomendadas por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social en el esquema ampliado de inmunizaciones. En aquellos casos donde se encuentren alojados grupos de damnificados en casas de familia, la aparición de cuadros diarreicos, fiebre, síntomas respiratorios, o lesiones en piel, deben ser motivo de consulta a centros hospitalarios y de control epidemiológico de la localidad, con el fin de evaluar el riesgo real de contagio.

Población general en zonas afectadas:

Recomendaciones sobre control y vigilancia de roedores y vectores potenciales de enfermedades (moscas, mosquitos, garrapatas y piojos), para la población que permanece en las zonas devastadas: En situaciones de desastres naturales similares, se ha observado un rápido aumento en la población de roedores domésticos, que pueden servir como vehículo o fuente importante de infecciones, por lo cual se recomienda:

Mantener los alimentos adecuadamente tapados y en sitios seguros, para evitar el contacto con estos animales.
Utilizar siempre calzado adecuado.
Evitar el baño en áreas de aguas estancadas.
Eliminar focos potenciales de refugios de roedores, incluyendo escombros.
Drenar cualquier colección de aguas estancadas en el área domiciliaria y peridomiciliaria.
Evitar la utilización indiscriminada de raticidas, los cuales deberán ser administrados únicamente por personal especializado y sólo cuando exista un incremento en las poblaciones de estos animales que pudiera favorecer la transmisión de enfermedades tales como leptospirosis, peste, hantavirus, salmonelosis, entre otras.


En vista que es factible la ocurrencia de conductas agresivas por parte de animales domésticos abandonados que de otra forma serían pacíficos, ser recomienda evitar el contacto de las personas con estos animales o su manipulación, para evitar accidentes y transmisión de enfermedades como la rabia e infecciones por mordedura.

Medidas para prevenir posibles brotes de enfermedad

Insistir en el uso de agua potable
Hervir el agua no potable durante 10 minutos. Cuando esto no sea posible, utilizar cloro sin colorante, agregando dos gotas a cada litro de agua y esperar 30 minutos antes de consumirla.
Almacenar el agua bien tapada
Habilitar sitios adecuados para la disposición de excretas y basura.
Suministrar jabón a la población para lavado adecuado de heridas y de manos.
Restringir el tráfico de personas no necesarias en las áreas de desastre, sin detrimento de los intereses de la población afectada.
Control de roedores y otros vectores (moscas y mosquitos)
Permitir la lactancia materna cuando sea posible.
No ingerir alimentos que tengan varios días de haber sido elaborados. Solo consumir los no perecederos, desecados o recién preparados.
No ingerir vegetales crudos.


Brotes que pueden ocurrir en casos de desastre

Diarreas de origen infeccioso:

Gastroenteritis (debe hacerse énfasis en la valoración precoz de cualquier caso de cólera que pudiera aparecer )
Amibiasis
Disentería


Infecciones de la piel:

Escabiosis (sarna)
Pediculosis (piojos)
Impétigo
Celulitis
Infecciones de heridas
Gangrena gaseosa


Infecciones Respiratorias:

Gripe
Neumonía
Bronquitis
Influenza
Faringoamigdalitis
Otitis aguda


Además pueden aparecer otras enfermedades infecciosas en días o semanas posteriores al desastre, ya que los brotes requieren de un período de incubación para su desarrollo. Entre estos se encuentran: dengue, hepatitis viral, leptospirosis, tétanos, fiebre tifoidea, enfermedades eruptivas (sarampión, rubéola, varicela) y meningitis.

Insumos necesarios

Bolsas de basura
Cloro
Jabón
Soluciones desinfectantes a base de yodo u otras
Vendas, gasas, alcohol y agua oxigenada
Inyectadoras, scalps, jelcos, apósitos y adhesivo
Toallas sanitarias y pañales
Guantes estériles y no estériles
Mascarillas
Medicamentos básicos tales como antipiréticos, soluciones de rehidratación oral y parenteral, antibióticos, antidiarreicos


Grupos de damnificados en albergues:

En virtud del riesgo importante de transmisión de la tuberculosis en estos escenarios, se recomienda que aquellos pacientes que se encuentren bajo tratamiento para esta enfermedad tengan garantizada la continuidad del mismo y aquellos pacientes con síntomas (tos o expectoración) por más de 2 semanas, sean evaluados para su diagnóstico, recibir tratamiento adecuado e identificar a los posibles contactos.

Si se presentaran casos donde se observaran manifestaciones de síntomas respiratorios, ictericia, fiebre o diarrea, estos deben ser evaluados médicamente y referidos a los centros de salud correspondientes.

El personal de salud debe identificar aquellos grupos de alto riesgo para adquirir enfermedades infecto-contagiosas, ente los cuales se encuentran: mujeres embarazadas, ancianos y pacientes inmunocomprometidos (con diabetes, enfermedades malignas, nefropatías, VIH/SIDA, enfermedades autoinmunes o que reciban tratamiento esteroideo).

Los pacientes con necesidades especiales (por ejemplo, los afectados por enfermedades mentales que requieran custodia), deben ser manejados en instituciones capacitadas para ello.

Inmunizaciones

Se recomienda la administración de toxoide tetánico solo a las personas con heridas. En niños menores de 10 años que han recibido la vacuna triple no se requiere la administración de toxoide.

La vacunación contra hepatitis A en niños menores de 10 años consiste en una sola dosis, pero la protección no es inmediata. En adultos se requieren dos dosis para estar protegidos. Por estas razones, la administración de esta vacuna no produce beneficios en situaciones de desastre, ya que resulta onerosa y poco práctica. La mejor forma para evitar el contagio de hepatitis A es garantizar la ingesta de agua y alimentos no contaminados y hacer cumplir las medidas de higiene.

La inmunización contra hepatitis B tampoco se justifica en situaciones de desastre. En el caso de fiebre tifoidea y cólera no existen actualmente vacunas efectivas.

Recomendaciones para el personal de salud

Uso de guantes para la manipulación de heridas, catéteres intravenosos y administración de medicamentos intramusculares e intravenosos. La disposición y almacenamiento de agujas e inyectadoras usadas se debe hacer en envases cerrados y resistentes con tapa (envases usados, vacíos de desinfectante con capacidad de un galón), nunca en bolsas plásticas para evitar accidentes o transmisión de enfermedades por pinchazos. En general, no se requiere el uso de mascarillas para el examen de pacientes. Se recomienda vigilancia estricta de aparición de brotes de enfermedades (hepatitis, dengue, meningitis meningocóccica, leptospirosis) para proceder a su notificación inmediata.

Caracas, 10 de febrero 2005